Biblioteca de la Lectura en la Ilustración
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Identificación

Principes pour la lecture des orateurs, Tome premier

Edme-François Mallet
1753

Resumen

Este primer volumen de los tres que componen los Principes pour la lecture des orateurs, atribuidos a Edme Mallet, obedece, como el conjunto de la obra, al mismo propósito que declara en sus Principes pour la lectura des poetes. Consiste este en ser útil a los lectores que quieran juzgar las obras de elocuencia y a los que carecen de criterio para discernir y disfrutar de ellas. Mas, al mismo tiempo, desea enseñar a quienes ignoran las reglas de la Retórica cuáles son las que pueden causarles placer. De ahí que reconozca en el «Discurso preliminar» que su intención práctica consiste en instruir a aquellos que sientan particular interés por el arte de la palabra y que aspiren a ser reconocidos en el ámbito público como oradores. Se dirige, en consecuencia, a los autores y a los lectores. De este modo, asegura que se formará el gusto de la multitud, capaz de decidir con sus exigencias sobre las producciones del genio.

En su opinión, los grandes oradores se educan gracias al genio y al arte. La perfección se logra cuando se conjugan el conocimiento del arte y el genio, de modo que este último sin estudio será cosa de los entusiastas y el conocimiento sin genio resultará propio de fríos charlatanes (p. iij). Así pues, ni siquiera quien posea un gran inspiración y genio, carecerá del talento que le proporciona la lectura reflexiva de los grandes modelos (p. iv). Según este planteamiento, el camino más seguro para desarrollar el genio es imitar y seguir las observaciones hechas por otros porque con las únicas fuerzas de uno mismo el camino será mucho más lento. Así pues, sin el trabajo y sin los maestros de la Antigüedad o del pasado más glorioso nunca se logrará ser un orador excelente (p. iij). 

Por todo ello, afirma categóricamente que, sin la ayuda de la lectura de los maestros de la oratoria, no será posible formar al hombre público. Los hombres honorables y los responsables públicos no pueden carecer de lecturas, sobre todo si aspiran a convertirse en ilustres. Siguiendo la opinión de quienes, a su juicio, mejor conocen la «verdadera elocuencia» (Quintiliano entre los antiguos y Rollin entre los modernos) está de acuerdo en que la forma más segura de educar a un orador consiste en estudiar los preceptos y la composición y en leer a los mejores oradores, siendo la lectura la que facilita el acceso a los dos anteriores (p. vij).

Además, la lectura se antepone a las impresiones que puedan sacarse de haber escuchado directamente a un orador. La razón es que cuando se lee, se juzga con más seguridad, como afirmaba Quintiliano. Por eso su tratado sirve para demostrar la completa utilidad derivada de la lectura de los oradores. Ahora bien, esta debe realizarse con prudencia, con el conocimiento de los preceptos y con una la ayuda de una guía. 

A este propósito se destina el plan y división de la obra en seis libros. En el primero se examina la elocuencia en general, sus géneros y sus especies. El segundo se dedica a la Retórica, su origen, naturaleza y su fin, donde se siguen los planteamientos y sistema aristotélico. Dice no ocultar nada que se refiera a la invención. El tercer libro es un análisis del segundo libro de la Retórica de Aristóteles, aunque Mallet añade ejemplos de los grandes maestros de la escena francesa porque —asegura— en los parlamentos de sus tragedias más famosas encuentra auténticos ejemplos de la mejor oratoria y de la exquisita genialidad de sus autores (p. lxvj). Con ello consigue unir los ejemplos con los preceptos. Continúa el tratado fijándose en las costumbres, edad y caracteres que son resortes de la persuasión, según expone también Aristóteles. 

El tercer libro sigue analizando a Aristóteles y su cuarto libro de la Retórica, es decir, el que dedica a la elocución. Se refiere, por tanto, a la disposición y orden de las partes, incluida la amplificación. El cuarto se dedica al estilo y los ornamentos del discurso, la dicción y el lenguaje. Finalmente, el último libro es una suerte de suplemento sobre la declamación. 

Con ello concluye su obra afirmando que puede entenderse como una Retórica general por los principios que contiene y porque se dirige por igual a formar un orador sagrado que profano (p. lxxv).

Descripción bibliográfica

[Mallet, Edme-François], Principes por la lecture des orateurs, Tome premier, Paris: Durand et Pissot, 1753.
2 hs., lxxvj, 337 pp., 8º. Sign.: Bibliothèque municipale de Lyon, SJ BC 587/10 - T. 01

Ejemplares

Bibliothèque Municipale de Lyon

Bibliothèque Municipale de Lyon, SJ BC 587/10-12.
Numelyo: http://numelyo.bm-lyon.fr/BML:BML_00GOO010013700110153542

 

Cita

Edme-François Mallet (1753). Principes pour la lecture des orateurs, Tome premier, en Biblioteca de la Lectura en la Ilustración [<https://www.bibliotecalectura18.net/d/principes-pour-la-lecture-des-orateurs-tome-premier> Consulta: 31/03/2026].