La crítica se centra en el incumplimiento de la regla de las tres unidades.
Se represemtó en el coliseo de la Cruz por la compañía de Manuel Martínez entre los días 8 y 13 de enero de 1784.
La crítica se centra en el incumplimiento de la regla de las tres unidades.
Se represemtó en el coliseo de la Cruz por la compañía de Manuel Martínez entre los días 8 y 13 de enero de 1784.
«La afrenta del Cid vengada: comedia», Memorial literario, instructivo y curioso de la Corte de Madrid, 1784, enero, pp. 96-98.
125 pp.; 15 cms. Sign: BNE: Z-8854.
Biblioteca Nacional de España
Hemeroteca digital, Memorial literario, 1784, núm. 1.
https://catalogo.bne.es/permalink/34BNE_INST/95vni4/alma991029469819708606
Manuel Fermín de Laviano (1784). La afrenta del Cid vengada: comedia, en Biblioteca de la Lectura en la Ilustración [<https://www.bibliotecalectura18.net/d/la-afrenta-del-cid-vengada-comedia> Consulta: 24/03/2026].
María José Rodríguez Sánchez de León
LA AFRENTA DEL CID VENGADA
Alaban generalmente en esta Comedia el verso sonoro y la expresión elegante. También se advierten buenos documentos y sentencias, cuales son los consejos que da Jimena a sus hijas en la primera jornada, el Cid a sus yernos en la segunda y el elogio que hace el Rey del buen soldado en la tercera.
Pero, por lo que pertenece al carácter de las personas, se pintan tan cobardes los condes de Carrión, que los hacen ridículos, como se ve de las risadas del pueblo a cada palabra que ellos hablan, lo cual hace pensar que el fin de esta comedia se dirige al abatimiento y vilipendio de la casa de Carrión.
Se advierte quebrantado el decoro en el mal tratamiento de las hijas del Cid por los condes de Carrión, que empieza a la vista de los espectadores debiéndose suponer ejecutado dentro [1], cuya acción parece un asalto de bandidos. Pero cuanto es más horroroso este paso, es más tierno el siguiente en que las dos hijas se lamentan recíprocamente.
Por lo que toca la unidad del lugar se observan los mismos defectos comunes a las más de nuestras comedias: la primera jornada se representa en Valencia y sus cercanías; en la segunda sucede el mal tratamiento en el camino de Castilla y la tercera se acaba en Castilla.
Se pueden hacer tres comedias de esta y, por consiguiente, hay tres acciones. Una batalla es una acción muy grande: esta se da en la primera jornada. La venganza de los Condes en las hijas es otra y la tercera es la afrenta del Cid vengada.
De aquí se infiere el tiempo que debe durar todo esto y, por consiguiente, en que estado se hallan en esta comedia las tres unidades de acción, lugar, tiempo.
Los hombres sensatos y amantes de la propiedad del teatro juzgan que los espectadores pierden la ilusión teatral cuando los cómicos, en una misma comedia, haciendo los papeles de personajes graves, ejecutan en los intermedios los bajos y vulgares, como sucedió en esta comedia que el que representaba al Cid en el drama, salió en el sainete de gallego y mozo silletero. Pero la escasez de cómicos y la necesidad de hacer muchos papeles, les sirve de disculpa.